Me miras con cara de espanto,
como si fuera a sacar un cuchillo.
¿Pero no sabes que en mi bolsillo
sólo guardo flores de terciopelo?

Quizás te recuerde a alguien,
del pasado, de otro tiempo.
Quizás se encendió una llama,
apagada en falso en el intento.

Pero no soy yo…

Sólo llevo en mi bolsillo
flores de terciopelo para ti.

Perdona si he venido a revolver
lo que no estaba del todo decidido.
Perdona…
Mas yo no he sido.
Tú me has llamado a mí.

Tal vez para sanar
aquello que no cerró.
Pero no temas,
sólo traigo en mi bolsillo,
flores de terciopelo

para ti.


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